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El Verdadero Costo de los Precios Bajos

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Del Secretario-Tesorero William Lucy

Wal-Mart debe su fama al eslogan "siempre precios bajos". Las caritas sonrientes continúan atrayendo a los clientes, quienes cargan sus carritos con todo tipo de artículos, desde papel de cocina hasta vestidos de gala. Pero, en realidad, estos precios de oferta incluyen un costo increíblemente alto para todos nosotros. ¿Podemos realmente permitirnos el lujo de comprar en Wal-Mart? La respuesta es no. Veamos el efecto que esta gigantesca empresa tiene sobre nuestro desbalance comercial y sus prácticas como ciudadano corporativo (Empleado Público, marzo/abril 2005, Página 4).

Wal-Mart, la mayor tienda minorista del mundo, es ahora el importador individual más grande del país de bienes producidos en el exterior. La mayor parte de su colección de marcas propias de prendas de vestir se fabrica fuera de los Estados Unidos. Cerca de 50 países están involucrados, pero China es por lejos el principal proveedor. En realidad, de los 6,000 proveedores de Wal-Mart, 5,000 — el 80 por ciento — están situados allí, según un informe especial deNewsweek.

De acuerdo a lo expresado en este informe, China es una fuerza tan dominante en la fabricación de bajo costo que, en 2004, Wal-Mart importó $18,000 millones en bienes de ese país. ¡Este monto es el equivalente de más del 11 por ciento de los $162,000 millones de déficit comercial que acumulamos con China a finales de 2004! Este desbalance comercial con China le ha costado a nuestro país 1.5 millones de empleos entre 1989 y 2003, dado que las compañías de nuestro país han despedido empleados y cerrado fábricas a raíz de las ventas perdidas.

Más allá de las cuestiones relacionadas con los dólares y los centavos, las prácticas empresariales de Wal-Mart plantean importantes asuntos morales.

¿Cómo se puede llegar tan bajo?

Adonde sea que va Wal-Mart, la empresa proclama proveer bienes de bajo costo y una gran fuente de trabajo. Pero Wal-Mart también amenaza las bases de la economía en las comunidades en las cuales se instala, a menudo forzando a los pequeños minoristas a cerrar sus puertas.

Peor aún, el modelo empresarial de Wal-Mart se centra en la práctica de salarios bajos y beneficios miserables. No sorprende que los empleados de Wal-Mart se afilien, cada vez más, a los programas del cuidado de la salud para trabajadores pobres, financiados por los gobiernos estatal y federal. En Wisconsin, por ejemplo, los empleados de Wal-Mart encabezan la lista de afiliados al programa estatal de cuidado de la salud para residentes de bajos ingresos.

Al final, los precios muy, muy bajos de Wal-Mart significan que usted y yo estamos subsidiando el cuidado de la salud para los empleados de Wal-Mart. Por este motivo, varios estados están considerando implementar leyes que divulguen los nombres de losempleadores que tienen gran parte de sus empleados afiliados a programas públicos de cuidado de la salud. Algunos estados obligarían a estos empleadores a contribuir más para los seguros de salud o a reembolsar a los contribuyentes por su participación en la cobertura de estos gastos.

Ironías amargas

Hemos pagado la cuenta del seguro de la salud de los empleados mal remunerados y peor valorados de Wal-Mart, mientras que la propia empresa ha defraudado a sus clientes con los medicamentos recetados. Se alega que, entre 1990 y 2000, Wal-Mart le cobró a los programas de seguro de la salud del gobierno por la cantidad total de los medicamentos recetados, pero sólo entregó cantidades parciales de los mismos. En junio pasado, Wal-Mart llegó a un acuerdo por el cual se comprometió a pagar $2.8 millones, que se dividieron entre varios estados.