¡Devuélvanos Nuestra Unión!
Por Jimmie Turner
Trabajadores en las Universidades de la Florida están resistiendo la privatización.
TALLAHASSEE, FLORIDA
En las universidades del Estado Soleado, las persianas se están cerrando para el Gobernador Jeb Bush (R) en su poco ilustrado intento de remover empleados públicos de las nómina estatal de privatizar sus empleos.
El pasado enero, Bush eliminó la Junta de Regentes del sistema universitario, reemplazando el mismo con un grupo de fideicomisarios — uno en cada institución — los cuales fueron seleccionados a dedo por el gobernador para representar los 11 recintos universitarios en el estado. Esa maniobra le concedió autonomía a cada recinto y les permitió que desmantelaran los convenios existentes entre estado y empleados, forzando a los trabajadores a tomar acción rápida para reclamar su representación sindical.
Activistas del Concilio 79 se movilizaron, entonces comenzaron a organizarse, y ahora están regresando a la unión: más de 1,500 trabajadores en total de las universidades Florida State, Florida A&M y North Florida. Miembros de A&M y North Florida lograron victorias con campañas de chequeo de tarjeta sindical; en Florida State, los trabajadores que fueron forzados a tomar la ruta de una elección ganaron fácilmente.
ORGANIZACIÓN 101. Un grupo de activistas de la unión local celebraron varias reuniones en el recinto. Además, ellos hablaron con los miembros — uno-a-uno — durante recesos y la hora de almuerzo. Cuando los comités de organización de A&M y North Florida trataron de reclamar sus derechos vía el chequeo de la tarjeta sindical, los fideicomisarios de esas instituciones estuvieron de acuerdo. Pero las cosas fueron diferentes para los trabajadores de Florida State, quienes trabajan literalmente al lado de A&M en Tallahassee.
Greg Turner, presidente de la unión Local 3341 en Florida State, explica que el fideicomisario allí no estuvo de acuerdo en reconocer el chequeo de la tarjeta sindical a pesar de que había una mayoría de los trabajadores endosando ese sistema; por ese motivo se realizó una elección. La campaña de organización que condujo a la elección utilizó a un máximum los recursos disponibles. Organizadores de la unión y representantes de los gobiernos estudiantiles que estaban protestando los talleres de sudor en el extranjero apoyaron sus campañas respectivas.
Cuando ellos oyeron de la campaña de organización, se pusieron en contacto con Turner y ofrecieron su ayuda. Éste, de su parte, los acompañó en sus protestas sentándose con ellos en el suelo. Los organizadores y sus partidarios operaron un programa de bancos de teléfonos, realizaron visitas a los hogares y a los sitios de trabajo y fijaron pasquines por todas las partes del recinto.
