¡Hablando Libremente Y Organizando!
¡Hablando Libremente Y Organizando!
Por Susan Ellen Holleran
Los oficiales de custodia del estado de Nevada ganaron ese derecho en una lucha para organizar una campaña de reglamentos de trabajo con brazos, piernas y columna dorsal.
CARSON CITY, NEVADA
Craig Porhola ha sido un oficial de custodia por 22 años — y un miembro de la Asociación de Empleados Estatales de Nevada, (SNEA — por sus siglas en inglés)/Unión Local 4041 de AFSCME. Pero él no había sido activo en la SNEA hasta que dos temas en su vida de trabajo lo convirtieron en un activista: "Presenciando como la administración trataba a los oficiales de custodia [COs — por sus siglas en inglés] — como si fueron los presos"; y las amenazas de días tras días a la seguridad de los oficiales. Porhola nunca se imaginó que un derecho básico constitucional — la libertad de palabra — vendría en su ayuda y de sus compañeros de trabajo.
Hace dos años, SNEA estaba conduciendo una campaña interna de organización — llamada La Nueva Visión — entre los 1,600 COs en el Departamento de Corrección de Nevada. A pesar de que los trabajadores del estado no tienen derechos de contratación colectiva, los líderes sindicales creían que los trabajadores podrían lograr mucho más si se unificaban. Unos 25 COs realizaron un Cumbre Correccional en Tonopah. ¿Cuál fue el tema más importante? El derecho a peticionar asignación de turnos y puestos basado en la antigüedad. En aquel entonces, el director del departamento estaba recomendando la rotación de los turnos de trabajo, lo cual es prejudicial a la salud de los trabajadores así como a sus vidas personales y las de sus familias.
Los COs decidieron organizar a los trabajadores enfatizando el tema de la petición de turnos de trabajo. Aunque muchos de ellos creían que su meta era imposible de alcanzar, ellos estaban determinados a tratarlo.
FIRME EN LA LÍNEA. A través del estado, los trabajadores de las prisiones firmaron peticiones demandando el derecho de ejercer antiguëdad para seleccionar los turnos de trabajo. SNEA consideró esa cuestión como un tema de calidad de vida y estableció contacto directo con los miembros y con los que no eran miembros. A medida que cada prisión alcanzaba el 70 por ciento de boletas marcadas "si," los líderes de la unión solicitaron una reunión — después del horario de trabajo — con el director de la cárcel.
Ralph Papp había sido un CO en la Prisión Estatal de Nevada (NSP — por sus siglas en inglés) por 16 años. Él estaba impresionado con las actividades de La Nueva Visión y se unió a AFSCME. Papp dice que el director de NSP se "ha portado bien. Él ha tratado de trabajar con nosotros."
Los COs en otras facilidades no fueron tan afortunados. Según Porhola, quien trabaja en la Prisión Estatal de Alto Desierto, "la administración persiguió a aquellos que expresaban su opinión públicamente — con el fin de silenciarlos. Era una represalia tras otra represalia." En el Alto Desierto, el director alegaba que los activistas de SNEA estaban llevando a cabo una guerra de terror contra la administración. Nueve COs fueron castigados con ausencia administrativa. Él tuvo que retirar a su hija de la universidad mientras que SNEA trabajaba para restituirlos a sus empleos. "La administración logro forzar a algunos trabajadores a que tomaran su jubilación, pero yo estaba determinado a quedarme y a luchar por la reforma verdadera de la prisión, " dice Porhola, el cual ahora está trabajando de nuevo y es presidente de su Capítulo de SNEA.
Mientras que trabajadores como Porhola enfrentaban represalias, SNEA mantuvo la presión — colocando piquetes en las facilidades, organizando manifestaciones en el capitolio del estado y haciendo cabildeo ante los legisladores. Varios periódicos publicaron la historia y les hicieron saber al público lo que estaba ocur riendo en el sistema de corrección.
MALOS DÍAS DEL PASADO. Por primera vez en sus 15 años de trabajo en la Prisión Estatal Ely, el CO de más antigüedad Joni Drahos también estaba tomando un papel realmente activo. "Eran los trabajadores con más antigüedad los que se involucraban al principio," dice ella. Ellos realizan actividades sociales en base regular y han forjado relaciones sólidas entre ellos mismos a través de los años.
La administración estaba descontenta porque los trabajadores se estaban unificando. "Ellos expulsaron a los miembros de SNEA de la propiedad," recuerda Drahos. "Nosotros ya no podíamos hablar con otras personas en el parque de estacionamiento. Pero mi comité era formidable. Subimos a la cumbre de la colina y nos estacionamos en la cuneta del camino con nuestras pancartas y banderas.
Para castigar a Drahos por su participación, la prisión le canceló sus asignaciones de entrenamiento. Un día ella recibió una carta diciéndole que sus servicios como instructor ya no eran necesarios. En otras prisiones acusaciones falsas les fueron imputadas a líderes de la unión. El departamento y la oficina del procurador general del estado le dijo a SNEA, "Ustedes no son una unión. Dejen de actuar como si lo fueran."
LIBERTAD DE PALABRA. Así pues, la SNEA llevó el tema a la corte de justicia. Ellos demandaron al estado por violación de los derechos de la Primera Enmienda Constitucional de libertad de palabra.
Los abogados que defendían la posición anti-sindical del estado se sentían muy seguros de si mismos y de su caso cuando entraron a la sala de la corte. Ellos basaron su defensa en la Enmienda 11 de la Constitución la cual le otorga a los estados inmunidad soberana. Sin embargo, después de una conferencia privada con la Juez Valerie Cooke en su recamara, ellos regresaron a la sala de corte con una actitud muy diferente — ya estaban listos para llegar a un acuerdo.
Como parte del acuerdo de resolución del caso, sesiones mensuales de contactos y comunicaciones tomarán lugar en cada facilidad correccional y también reuniones trimestrales a nivel estatal. En las sesiones mensuales los trabajadores se enfocan en una preocupación local y que sea de ámbito estatal. Los temas que no puedan ser resueltos a ese nivel serán presentadas en las asambleas trimestrales.
El reconocimiento de que ellos tienen el derecho de expresar libremente sus preocupaciones les ha dado más brío y confianza a los oficiales de corrección. Ahora también ellos tienen un vehículo para proveer información y discutir problemas — construyendo una Unión. El éxito de SNEA también ilumina el prospecto futuro de llevarle a unos 16,000 trabajadores del estado — quienes ahora no tienen derechos de negociación colectiva — una voz en el sitio de trabajo.
