¡Nunca Más Seremos Invisibles!
Los proveedores de cuidado de niños en casas a través de todo el país están ejerciendo sus derechos a ser oídos y logrando el respeto que ellos se merecen.
Por Jon Melegrito
Mina Junio de San Mateo, California, fue maestra de jardín infantil en una escuela de Montessori por un período de 20 años. Cuando ella decidió trabajar en algo diferente, esta madre de 49 años de edad, quien tiene un grado universitario y años de experiencia, podría haber conseguido un empleo de mejor paga que el que ella actualmente seleccionó: proveedora del cuidado de niños en casa.
"Pero esto yo no lo hago por el dinero," dijo Junio recientemente durante un descanso en su muy agitado itinerario de cuidado diario de niños. "Yo adoro a los niños, y me llena de satisfacción el verlos florecer."
Dependiendo de la Internet y de contactos establecidos durante su último empleo, ella organizó en breve tiempo una operación licenciada de cuidado de niños. Ahora ella supervisa siete chicos, de 2 a 4 años de edad. Cada curso tiene necesidades y estados de ánimos diferentes, y juntos ellos constituyen una interesante diversidad étnica: Tres son de raza blanca, mientras que cuatro son Asiáticos — dos Filipinos, un Coreano y un Chino.
Junio, una inmigrante de las Filipinas, está encantada con la mezcla racial. "Cuando exponemos los niños a otras culturas, los ayudamos a que ellos aprendan a respetar las diferencias y a aceptar a otros como ellos son," ella nota. "Mi papel, después de todo, es prepararlos para la escuela y ayudarlos a que ellos se conviertan en miembros constructivos de la sociedad."
El darle instrucción a sus "jóvenes" clientes es mucho menos exigente que las tareas relacionadas con la administración de su propio negocio, Junio ha descubierto. "Yo no estoy acostumbrada a contabilizar los pagos o asegurarme de que los padres cumplen con los términos de sus contractos." Pero ella reconoce que esas tareas son esenciales para mantener la viabilidad de su empresa. "Yo soy maestra de corazón, y adoro esta profesión."
La Unión en marcha
Nacionalmente, hay más de 2.3 millones de proveedores del cuidado de niños — individuos auto-empleados que proveen cuidado en sus propios hogares a los niños de otras personas. Pero solamente un pequeño porcentaje de ellos tiene tarjetas de la unión. Mina Junio es una de ellas. El año pasado, ella firmó para hacerse miembro de la Unión de Proveedores Unidos del Cuidado de Niños (UCCU por sus siglas en inglés), basada en California y Pennsylvania, y parte integral de la Unión Nacional de Empleados de Hospitales y Cuidado de la Salud, una entidad afiliada a la AFSCME. En coalición con la UCCU, AFSCME también está organizando proveedores del cuidado de niños en varios otros estados bajo la organización aglutinadora Proveedores Unidos del Cuidado de Niños (CCPT — por sus siglas en inglés)/AFSCME. Y en Ohio, el esfuerzo ha sido lanzado por el Concilio 8, que está conduciendo una campaña tipo relámpago. En suma, AFSCME ahora representa más de 150,000 proveedores del cuidado de niños a través de todo el país — mucho más que cualquier otra unión. Ellos incluyen proveedores del cuidado de niños y de infantes en centros, sistemas escolares y en Head Start.
Junio ha descubierto que su afiliación a la UCCU es una gran fuente de apoyo para ella en su condición de mujer propietaria de un pequeño negocio. "Es una gran cosa el establecer contacto con otros proveedores e intercambiar experiencias," dice ella. "Yo he aprendido a hablar por mi propia cuenta. Y con todos nosotros hablando con una sola voz, nos convertimos en más fuertes defensores a favor de un cuidado de niños de mejor calidad."
Un tema de gran importancia para los proveedores son las bajas tarifas de reembolso para el programa de subsidios que el estado mantiene para las familias de bajos ingresos. Además, debido a que los proveedores son compensados como contratistas privados, ellos no reciben seguro de salud, jubilación o ningún otro beneficio.
En Pennsylvania y en otros lugares, algunos proveedores solamente se ocupan de niños "subsidiados," mientras que otros cuidan a ambos, los niños subsidiados y los "niños de pago particular." El Departamento de Asistencia Pública de Pennsylvania determina la elegibilidad de las familias para recibir subsidios y les paga a los proveedores para que cuiden a los niños de las familias trabajadoras de bajos ingresos. Los participantes en este programa reciben la máxima tarifa por niño de $25 al día, lo cual no cubre gastos tales como comidas adicionales y pañales.
El poder conduce al cambio
Dice Regis Frazier, un proveedor del cuidado de niños en Pittsburgh, "Nosotros necesitamos unidad para lograr que el estado añada más fondos al presupuesto para el cuidado de niños." Como un ex-trabajador en la industria del acero y miembro de la unión por mucho tiempo, Frazier entiende la fuerza del poder político para hacer cambios en un sistema injusto.
"Nuestro objetivo es lograr que se concedan más recursos en el sistema del cuidado de niños," dice Vickie Milhouse, la presidenta de UCCU. "La unión trabajará arduamente para aumentar los subsidios estatales, acelerar los reembolsos del estado y obtener más recursos para el entrenamiento."
La mayoría de los proveedores del cuidado de niños en casas están aun no organizados sindicalmente y sienten que son invisibles. Muchos de ellos son mujeres que ganan un promedio de $15,000 anualmente, según informa el Centro de la Fuerza Laboral para el Cuidado de Niños. Las personas que cuidan animales ganan más. Por eso es que los proveedores privados del cuidado de niños necesitan de los beneficios que una unión puede proveer.
Durante las elecciones el pasado noviembre, AFSCME aceleró sus actividades organizativas, inscribiendo en el registro electoral los proveedores familiares del cuidado de niños en áreas de baja participación electoral y educando a los mismos sobre los historiales políticos de los candidatos. AFSCME estableció contacto con más de 200,000 proveedores en 12 estados a través de visitas en sus hogares, por teléfono y por correo, utilizando la campaña de CCPT de inscripción no-partidista y de movilización de votantes.
Promoviendo activismo
En Oregon, donde hay 5,000 proveedores con licensia del cuidado de niños, organizadores voluntarios visitaron a un número notable de los mismos el pasado octubre. El Concilio 75, bajo la bandera de CCPT, dió seguimiento en diciembre a las visitas iniciales con una campaña acelerada de una semana de duración por todo el estado, además de contínuas "fiestas hogareñas" auspiciadas por los proveedores familiares para beneficio de sus colegas. Amy Sayre, una proveedora por ocho años quien reside en Portland, recibió con entusiasmo hace seis meses la visita de un representante de AFSCME/CCPT. "Nosotros estamos tan apartados los unos de los otros que realmente necesitamos de una unión que nos unifique a fin de que nuestra voz pueda ser oída," dice ella. "A mi me preocupa mucho porque no tenemos acceso a un seguro para la salud a precios asequibles."
En Nueva York, la campaña estatal sobre el cuidado de los niños auspiciada por CSEA — VOICE, por sus siglas en inglés (Voz de los Educadores Independientes Organizados del Cuidado de Niños), continúa a fomentar el crecimiento de estos esfuerzos. (CSEA es la Asociación de Empleados del Servicio Civil/AFSCME Unión Local 1000.) El esfuerzo organizativo que comenzó el año pasado ha logrado establecer contacto con 15,000 proveedores familiares. Un gran número de ellos han firmado como miembros asociados de CSEA, y tienen acceso a algunos de los beneficios de grupos y descuentos sobre mercancías y servicios que CSEA ha puesto a la disposición de sus miembros.
A través de una efectiva campaña de base por correo electrónico lanzada en enero 2004 por un sitio Web de la Internet— el programa VOICE de CSEA presionó con éxito a la legislatur a estatal y al Gobernador George Pataki (Republicano) para que adoptaran legislación que en efecto pospusiera la implementación de una nueva ley que hubiera causado serios daños a los intereses de 20,000 proveedores y las familias que ellos sirven.
Una cláusula hubiera requerido la publicación de la dirección del domicilio de los proveedores en la Internet, lo cual infundía un sentido de vulnerabilidad entre los proveedores quienes trabajan solos en sus hogares durante el día con niños pequeños. CSEA está coordinando sus actividades con el Concilio del Distrito 1707 de AFSCME, la unión de los trabajadores del cuidado de niños en la ciudad de Nueva York.
Estilo California
En California, donde hay 40,000 proveedores con licencia del cuidado de niños, la UCCU ha trabajado en colaboración con muchas asociaciones locales de proveedores familiares, añadiendo recursos y fuerza en sus esfuerzos. Por ejemplo, en Santa Cruz, la UCCU y la asociación local unificaron sus esfuerzos para detener una ordenanza municipal que hubiera añadido la cantidad de $1,000 a los costos de operación de un proveedor.
La UCCU organizó dos Días de Cabildeo en Sacramento en el 2004, atrayendo a más de 150 proveedores familiares de todas partes del estado para que participaran en una reunión con 30 legisladores y sus asesores; la unión le dió seguimiento a esos esfuerzos invitando a legisladores a que visitaran programas de cuidado diario en sus propios distritos y así observaran de cerca la calidad de los mismos. Para los voluntarios de los grupos de presión de habla española, ese evento les ofreció una excelente oportunidad para que ellos hablaran con miembros del Grupo Latino de la legislatura y con otros en el Capitolio.
El Gobernador Arnold Schwarzenegger (Republicano) había propuesto millones de dólares de recortes en los presupuestos de los programas para el cuidado de los niños. Los proveedores y los niños que ellos cuidan enviaron directamente al gobernador proyectos de arte y colages hechos a mano. El mensaje que ellos enviaban: Mejore las condiciones para los proveedores, no las haga peor de lo que son. Trabajando unificadamente con los padres y otros defensores, los miembros de la UCCU derrotaron los recortes del presupuesto y se aseguraron que los proveedores fueran compensados durante la reciente crisis presupuestaria.
Según Dahlia García, miembro de UCCU, declaró ante una Conferencia Especial sobre Organización de AFSCME el pasado junio, "Deteniendo los recortes del presupuesto en nuestros programas es solamente el comienzo. Nosotros haremos que el estado respete nuestro trabajo y que nos permita una voz en nuestras vidas. Así, pues, ¡pónganse en guardia, señores del gobierno!, porque la UCCU no solamente está abriendo puertas para los trabajadores del cuidado de niños — nosotros estamos derrumbando las puertas de sus bisagras! El día vendrá cuando nosotros no seremos ya más trabajadores invisibles."
