Tras Bambalinas en la Biblioteca del Congreso
La Biblioteca del Congreso (LOC — por sus siglas en inglés) es la más grande del mundo con más de 130 millones de artículos de inventario a lo largo de aproximadamente 530 millas de estantes. Pero estos artículos no son solamente libros y materiales impresos. La institución cultural federal más grande del país también recopila y mantiene 2.7 millones de grabaciones, 12 millones de fotografías, 4.8 millones de mapas y 58 millones de manuscritos.
A cargo de las operaciones diarias se encuentran 4,000 trabajadores de biblioteca, quienes realizan una variedad de labores — desde catalogar hasta circulación, desde realizar grabaciones hasta poner los libros en los estantes. La totalidad de los 2,900 empleados de la biblioteca — con la excepción de aquellos que trabajan en el Servicio de Investigación del Congreso — están representados por la Unión de Empleados de la LOC (Local 2477) y el Gremio Profesional de la LOC (Local 2910). Ambas locales son parte del Concilio 26, que representa a los trabajadores federales en Washington, D.C.
“Promover nuestros asuntos es nuestra principal tarea”, dice Saul Schniderman, presidente del gremio y el Concilio 26. “La administración no siempre opera como un empleador modelo”. Para garantizar un tratamiento justo e igualitario para los trabajadores, ambas locales han planteado la discusión de asuntos relacionados con el lugar de trabajo, los que van desde la salud y la seguridad hasta contrataciones y promociones. “Hemos traído muchas mejoras a través de nuestros convenios colectivos”, agrega Schniderman. Estos incluyen un fondo para ausencias voluntarias (a través del cual un empleado puede contribuir parte de su salario para cubrir ausencias a futuro), “maxiflex” (una semana de trabajo de cuatro días) y “teletrabajo” (trabajo desde el hogar).
A René Sayles (en la foto), técnica en bibliotecas por cerca de 15 años y miembro de la Local 2477, le gusta la flexibilidad de su horario de trabajo. “Me permite ser voluntaria en mi tiempo libre y hacer de guía”, dice, “especialmente para los niños. A ellos siempre les gusta lo que tenemos acá”. Sayles es parte del gran número de empleados que mantiene los mapas, atlas, globos terráqueos y materiales cartográficos de la LOC en formato electrónico. “Esta colección ocupa el tamaño de dos canchas de fútbol americano”, explica. “Y la temperatura en la sala debe estar siempre debajo de los 65 grados”. Sus favoritos son los mapas de genealogía. “Disfruto ayudando a la gente a rastrear sus raíces y mostrarles los lugares donde nacieron sus antepasados”. — J.M.
