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El Historial de las Cárceles con Fines de Lucro Indica que Son una Amenaza para la Seguridad Pública
El trabajo en las cárceles es una profesión de por sí peligrosa. La mejor manera de entendérselas con los peligros que hay dentro de las murallas de una prisión es tener un personal experimentado, adecuadamente entrenado, y con sueldos y beneficios decentes. Los cambios frecuentes de personal, el mal entrenamiento y la escasez de personal son todos factores "mandados a hacer" para crear un desastre en el sistema de cárceles, y sin embargo eso es precisamente lo que se observa en las cárceles con fines de lucro. De acuerdo con un estudio nacional hecho por el Consejo Nacional sobre Crímenes y Delincuencia, las cárceles con fines de lucro, en comparación con los establecimientos manejados por los gobiernos, tienen menos personal, salarios más bajos, y una tasa mayor de agresiones contra el personal y contra los presos.78 Según el Anuario de Cárceles (The Correctional Yearbook) del año 1998, la renovación promedio de funcionarios de cárceles en los establecimientos con fines de lucro era del 41.1 por ciento, comparado con el 14.9 por ciento en las cárceles manejadas por los gobiernos.79 (Una vez más, las tasas de renovación de personal de las cárceles con fines de lucro fueron basadas en sus propios informes, mientras que las del sector público se toman de los registros públicos). En 1999, el Departamento de Cárceles del estado de Tennessee dió a conocer un informe de las tasas de renovación de personal de funcionarios en las cárceles en todo el sistema desde el 1 de enero de 1998 hasta el 1 de diciembre de 1998. Según dicho informe, el promedio de cambio de personal en los establecimientos manejados por los gobiernos era del 34 por ciento, mientras que en las cárceles manejadas por el sector privado ascendía al 92 por ciento. 80
Donde hay un alto nivel de renovación de empleados, tanto la salud como la seguridad del personal, de los presos y del público, sufre por motivo de la falta de experiencia del personal. Las altas tasas de renovación también llevan a tener un personal mal entrenado, debido a la necesidad de llenar rápidamente los cargos vacantes. El peligro de tener personal inadecuadamente preparado en un contexto penitenciario salió a la luz cuando mataron a un guardia en un establecimiento manejado por Wackenhut, en la ciudad de Santa Rosa, en el estado de Nuevo México. En esa ocasión se descubrió que el guardia no estaba certificado para trabajar en un puesto armado como funcionario de una cárcel. Otros cinco guardias que trabajaban en la prisión tampoco estaban certificados.81 En otro caso, en la ciudad de Youngstown, en el estado de Ohio, "los guardias de CCA dijeron que la compañía no entrenaba a sus empleados en el uso de armas de fuego porque la certificación del estado costaba hasta $3.000 dólares por persona." 82 Según el Anuario de Cárceles del año 1998, en una prisión con fines de lucro el número promedio de horas de entrenamiento de los oficiales antes de entrar en servicio eran de 189 horas, comparadas con 232 en un establecimiento manejado por el estado. 83
Los sueldos y beneficios bajos que pagan las firmas de cárceles con fines de lucro pueden atraer a trabajadores que no estarían capacitados para trabajar en un contexto penitenciario público. Por ejemplo, se publicaron informes que revelaron que Cornell Corrections empleó a sabiendas a convictos para trabajar como guardias en la cárcel para jóvenes del Condado de Santa Fe. Los convictos fueron descubiertos durante una investigación sobre una violación sexual y abuso de una prisionera, perpetrado por un empleado de Cornell. 84 Además, la compañía Cornell Corrections empleó como director del Centro de Detenciones del Condado de Santa Fe a una persona que había sido despedida de su cargo como director de la prisión estatal de la ciudad de Roswell, en el estado de Nuevo México. Esta persona había sido acusada de conspirar para malversar fondos públicos para beneficio propio" mientras estaba empleado por el estado.85 En otro caso, uno de los guardias en una prisión con fines de lucro, que fué filmado en un videotape cuando maltrataba a un preso de Missouri en el condado de Brazoria, en el estado de Texas, fué declarado culpable y sentenciado por golpear a un preso de la cárcel estatal. 86
Las circunstancias indicaban que en 1999, durante la semana del Día de Acción de Gracias, CCA, la empresa más grande con fines de lucro, tenía tres fugitivos sin capturar, incluyendo dos condenados por asesinato. Uno de los fugitivos, de nombre Kyle Bell, había sido declarado culpable en el estado de Dakota del Norte por matar una chica de 11 años, de la que también había abusado. La fuga de Bell ilustraba la forma en que los peligros dentro de una prisión con fines de lucro pueden amenazar rápidamente a la ciudadanía en general. Bell se escapó en Nuevo México fugándose de una compañía de transportes de CCA, llamada TransCorAmerica, pero se decía que lo habían visto en lugares tan distantes como Wisconsin. Bell se escapó porque los empleados de la prisión con fines de lucro estaban durmiendo en horas de trabajo. 87
78. Ziva Branstetter and Barbara Hoberock, "When Trouble Strikes: Prisons' Security Lapses Include Assaults, Escapes," ("Cuando se Presentan Problemas: Lapsos de Seguridad en las Cárceles incluyen Agresiones, Fugas") Tulsa World, December 13, 1999, pg.1.
79. Camille Camp and George Camp, The Corrections Yearbook, 1998 (Middletown, Connecticut: Criminal Justice Institute Inc., 1998), pgs. 150, 401.
80. Tennessee Department of Correction Planning and Research, "Tennessee Department of Correction, Correctional Officer Turnover 1/1/98 - 12/31/98," (Departamento de Cárceles de Tennessee, Renovación de Personal de Guardia 1/1/98 - 12/31/98") September 1, 1999, pg. 4.
81. "Guard Not Certified to Work in Prison," ("Guardia No Tiene Certificado para Trabajar en Prisión") Associated Press, September 8, 1999.
82. CCA-run Prison Under Attack by Former Employees," ("Prisión Manejada por CCA Recibe Ataques de Ex-Empleados") The Tennessean, October 31, 1998, pg. B1.
83. Camille Camp and George Camp, The Corrections Yearbook, 1998 (Middletown, Connecticut: Criminal Justice Institute Inc., 1998), pgs. 146, 389.
84. "Three Felons Hired as Juvenile Jail Guards," ("Tres Convictos Empleados como Guardias en Prisión para Jóvenes") Associated Press, April 27, 1999.
85. "Jail Warden Was Fired from State Prison Position," ("Director de Cárcel había Sido Despedido de su Cargo en Prisión Estatal") The Santa Fe New Mexican, June 2,1999, pg.A4.
86. "Videotaped Guard Was Convicted in '83 Beating of Inmate," ("Guardia filmado en Videotape Había Sido Condenado por Golpear a Preso en 1983") Houston Chronicle, August 20, 1997, pg. 1.
87. "No Excuses Offered for Sleeping Guards," ("No Hay Excusas Para Los Guardias Dormidos") Albuquerque Journal, November 6, 1999, pg. E3.
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