El Historial de las Cárceles con Fines de Lucro Crea Inquietudes Sobre su Calidad

Calidad versus Ganancias

En un contexto de fines de lucro cada centavo que no se gasta se agrega a los haberes de la compañía. La falta de servicios en dicho contexto ha sido documentada en estudios, en recortes de prensa y en auditorías estatales. Por ejemplo, una comparación entre una prisión manejada por CCA y los servicios prestados con fondos públicos para cárceles en Minnesota indicó que los programas públicos tenían las licencias debidas e instructores que tenían más probabilidades de tener las credenciales apropiadas que en las cárceles con fines de lucro. El estudio también reveló que la participación de los presos en clases de educación y en las vocacionales tenía más posibilidades de ser a tiempo completo en las cárceles públicas. Había más programas disponibles de tratamiento intensivo de drogadición a tiempo completo en el sistema de cárceles públicas, mientras que en aquellas con fines de lucro no se ofrecieron — por casi dos años — los programas de tratamiento a tiempo completo que exigía el contrato por dicho servicio. 44

La motivación del lucro no solamente es un incentivo para reducir los costos, sino que también es un incentivo para aumentar las ganancias. Y una de las formas de aumentar esas ganancias es extender la sentencia del preso. Por ejemplo, un funcionario nombrado por el estado en el Centro de Desarrollo Para Jóvenes de Pahokee, en el estado de Florida, descubrió un memorandum interno de la Corporación de Servicios Penitenciarios en el que "se instruía al personal a extender el período de encarcelamiento de los jóvenes para aumentar el ingreso de la compañía en $3.400 dólares"45 La compañía también le facturó al gobierno por servicios no rendidos de escolarización de los presos. En otro caso se habla de cárceles con fines de lucro en las cuales algunos de los guardias de CCA en Tennessee dicen privadamente que se los insta a que denuncien por infracciones menores a los presos y los coloquen en las secciones de segregación. Los presos en estas condiciones no solamente pierden su tiempo de buen comportamiento sino que se les añaden 30 días a sus sentencias — lo cual en algunas cárceles representa un aumento de $1.000 dólares para la compañía.46 Estos y otros ejemplos ilustran el hecho de que las firmas con fines de lucro pueden aumentar sus ganancias no sólo suministrando menos programación que la que tienen obligación de proporcionar sino también reteniendo a los presos más allá de los períodos que les corresponden.

El público no tiene acceso

Los servicios suministrados por el sector público tienen que rendir cuentas al público. Dichos servicios están sujetos a requisitos de reuniones públicas y documentación de público acceso. Las firmas con fines de lucro típicamente no están sujetas a tales requisitos, de manera que puede ser muy difícil valorar la calidad de sus servicios o determinar en qué se está realmente gastando el dinero. Aún cuando hay reclamos de abuso o incumplimiento de especificaciones, una compañía con fines de lucro tal vez no se vea obligada a dar información importante ni a los funcionarios públicos ni a la prensa. Un ejemplo de la dificultad que el público puede experimentar en la búsqueda de información sobre esas firmas ocurrió cuando el Departamento de Cárceles de Kentucky descubrió numerosos casos de uso indebido de las ganancias de las tiendas [que hay en las cárceles] para los presos por parte de la compañía US Corrections Corporation. Cuando el periódico Courier Journal quiso investigar esas irregularidades no pudo obtener información financiera sobre la firma, porque las leyes del estado de Kentucky específicamente eximen de dar a conocer al público la documentación financiera de las compañías penitenciarias con fines de lucro.47 Aún en los casos en que la ley no las exima de hacer pública dicha documentación, aún así puede ser difícil obtener los datos de una compañía con fines de lucro.

Las firmas con fines de lucro dicen que no pueden dar a conocer información porque tienen derechos exclusivos sobre la misma. Si bien la exclusividad comercial es importante, la necesidad de dar información al público en lo que concierne al sistema penitenciario es crucial. Sin embargo, con demasiada frecuencia ocurre que el público no se entera de nada. Por ejemplo, cuando se escaparon cinco presos de un establecimiento manejado por CCA en Youngstown, en el estado de Ohio, un grupo asesor legislativo no pudo obtener información clara de parte de la firma.48 En las audiencias de investigación, fué el abogado de la corporación quien le dió al director de la cárcel las contestaciones que CCA les dió a los legisladores. En un establecimiento manejado por el estado, el director mismo de la cárcel hubiera tenido que contestar directamente a las preguntas de los legisladores. Después de las fugas, CCA también les negó acceso a las instalaciones al Comité de Inspecciones de Instituciones Penitenciarias, el cual está compuesto por legisladores, y que están autorizados para inspeccionar cárceles, tanto las públicas como aquellas con fines de lucro. 49

Algunas organizaciones han tenido que demandar a las cárceles para obtener información sobre sus actividades. En Florida, por ejemplo, la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles) tuvo que demandar a Wackenhut para obtener documentación sobre acoso sexual y abuso de presos. Esto ocurrió poco después de que el periódico The Ledger de la ciudad de Lakeland, en Florida, ganara un juicio similar contra Prison Health Services, Inc., una compañía con fines de lucro encargada de suministrar servicios de atención médica.50 Si bien varias organizaciones han tenido algún éxito en el uso del sistema legal para tener acceso a los registros de cárceles de propiedad privada, las comunidades pequeñas no siempre cuentan con los recursos necesarios para luchar con las corporaciones multinacionales.

El informar al público no solamente es algo importante cuando una cárcel con fines de lucro ya está organizada y funcionando; es algo importante también antes de que se inicie el proyecto. Muchos acuerdos empresariales con esas cárceles parecen ser ejecutados con poco o ningún insumo público. Cuando el público está bien informado, los proyectos con fines de lucro pueden causar gran preocupación. Un ejemplo de que el público puede tener un insumo significativo en este proceso ocurrió en 1999. La compañía Alternative Programs, Inc. estaba tratando de construir una cárcel con fines de lucro en Arizona para presos de fuera del estado. Los legisladores locales del Condado de Yuma solicitaron el insumo del público cuando estaban estudiando una propuesta de ordenanza para clasificación de terrenos que hubiera autorizado el establecimiento de 2.000 camas. Los oponentes de la propuesta expresaron sus inquietudes. Al final de cuentas Alternative Programs, Inc. se retiró del proyecto porque se le había dicho originalmente que no habría comentarios por parte del público y la compañía sintió que había sido sometida a "faltas emocionales a la verdad."51 También ocurrió un triunfo similar para el público en 1999 cuando activistas comunitarios del Distrito de Columbia convencieron a los funcionarios encargados de la clasificación de terrenos y construcciones (zoning) que rechazaran la solicitud de CCA para construir una prisión en una de las secciones más pobres de la capital de la nación.52 El público tiene derecho a enterarse de proyectos que van a tener un impacto significativo en sus comunidades; sin embargo, las negociaciones sobre las cárceles con fines de lucro se hacen con demasiada frecuencia a puertas cerradas.

Trabajos mal hechos y condiciones de trabajo deficientes

Uno de los principales factores que impulsan el desarrollo de las cárceles con fines de lucro, especialmente las cárceles especulativas, es la promesa de crear empleos. Sin embargo, la calidad de los trabajos creados por dichas cárceles no necesariamente les rinde muchos beneficios a las comunidades. Las cárceles con fines de lucro pagan salarios más bajos y dan menores beneficios que las cárceles públicas.53 De acuerdo con el Anuario de Cárceles (Correctional Yearbook) de 1998, el salario anual inicial para los guardias en cárceles con fines de lucro era de $17.344, comparado con $21.246 para los funcionarios de las cárceles públicas. Debido a que las estadísticas del sector privado fueron presentadas por ellos mismos, mientras que las del sector público provienen de los registros públicos, la discrepancia de pagos puede ser aún mayor. En el contexto de una prisión con fines de lucro, los ahorros que se hacen en cuanto a salarios de los empleados de las cárceles, los cuales se juegan la vida a diario, van a dar a los ejecutivos de la compañía y a los accionistas. Esto se ilustró recientemente en Tennessee. En 1998 CCA hizo grandes cabildeos para hacer que la legislatura del estado le permitiera manejar hasta el 70 por ciento de las cárceles estatales. Como parte componente de su proceso decisorio, la legislatura analizó uno de sus contratos con CCA. Dicho estudio reveló que el estado no ahorraba nada de dinero contratando a CCA. La firma, sin embargo, declaró una ganancia del 2 por ciento logrado por el pago de $2 millones de dólares menos en salarios anuales y en beneficios que los que pagaba el estado. 54

Las compañías de cárceles con fines de lucro tienden también a dar beneficios inferiores. Reducen los costos de la mano de obra dándoles a los empleados acciones en lugar de una pensión real. La totalidad del beneficio de retiro de estos empleados puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. En 1999, por ejemplo, el valor de las acciones de Wackenhut (Sigla WHC en la Bolsa de Valores de Nueva York), cayó de aproximadamente $29 dólares por acción a menos de $10 dólares. Las acciones de CCA (Sigla PZN en la Bolsa de Valores de Nueva York), cayeron de aproximadamente $24 dólares por acción a $4.50. Los empleados que tenían estas acciones vieron que el valor de sus haberes caía precipitadamente. Una prisión es un empleador importante en muchas comunidades. Si los empleados de estas cárceles no tienen ingreso de retiro adecuado, pueden crear grandes tensiones en la economía. Hay evidencias de que las firmas con fines de lucro también se muestran tacañas en los beneficios de atención médica. Por ejemplo, cuando CCA tomó a su cargo a Silverdale Penal Farm del condado de Hamilton, en el estado de Tennessee, bajó los salarios y eliminó beneficios. Los empleados nuevos que tomó CCA no recibieron el seguro de hospitalización familiar que el condado les había dado cuando manejaba dicho establecimiento. CCA reemplazó el plan de retiro de los empleados con un programa de acciones que le daba a los empleados un 1 por ciento de sus sueldos por año en acciones de CCA. 55

Informes y Auditorías

Algunas jurisdicciones contratantes han optado por hacer auditorías de las operaciones de sus cárceles con fines de lucro y han publicado informes que muestran que varias firmas no salieron bien paradas en estas auditorías en 1999. Por ejemplo, una auditoría periódica hecha por el Departamento de Cárceles del estado de Georgia criticó a CCA por la falta de atención médica a los presos. La auditoría también reveló que CCA tenía puestos de vigilancia descubiertos, sin personal, y que la prisión le permitía a los presos acceso a herramientas que podían ser utilizadas como armas.56 Más adelante, durante el mismo año, una auditoría de los mismos establecimientos reveló que CCA "todavía no cumplía con su multimillonario contrato."57 Y, cuando los gobiernos tienen los recursos necesarios para hacer auditorías, han podido observar que otros contratistas también adolecen de deficiencias similares. Por ejemplo, una auditoría interna en 1999 en New Mexico reveló que Wackenhut tenía numerosas deficiencias en una de sus instalaciones, incluyendo deficiencias en la clasificación de presos, en la disciplina y en programas. 58

Otro indicador del desempeño del contratista es ver si se les rescinden los contratos o si se determina que han violado los términos del mismo. A continuación damos algunos ejemplos notables donde se han rescindido los contratos:

  • El 1 de noviembre de 1999 los funcionarios del estado de Texas asumieron el control de las operaciones de seguridad y de servicio de comida en la convulsionada prisión estatal de la ciudad de Austin.59 El 8 de noviembre se asumió el control total de la prisión. El estado canceló el contrato con Wackenhut en medio de trámites de investigaciones criminales por alegatos de descuido, falsificación de registros, conducta sexual indebida y abuso.60 También había escasez crónica de personal en dicha prisión.
  • En septiembre de 1999, Correctional Services Corporation emitió un despacho de prensa en el que decía que había puesto fin al contrato para manejar el Centro Correctional para Jóvenes de la ciudad de Tallulah, en el estado de Louisiana, porque el estado rehusaba enviar suficientes jóvenes o proporcionar suficientes fondos para que Tallulah diera ganancias.61 Antes de que CSC hiciera el anuncio, el estado ya había tomado cartas en el asunto y había asumido control de las operaciones en Tallulah debido a una serie de percances causados por CSC.
  • El despacho de prensa de CSC del 28 de julio de 1999 alardeaba de que los ingresos generales del segundo trimestre de 1999 excedían casi en un 45 por ciento los del período comparable en 1998.62 En términos generales, la compañía tuvo ganancias de $2 millones de dólares durante ese período.63 Sin embargo, los accionistas no encontraron, ni en los informes de la compañía ni en los despachos de prensa, ninguna indicación de los devastadores informes emitidos poco tiempo antes sobre los problemas existentes en el Centro de Desarrollo para Jóvenes manejado por CSC en la ciudad de Pahokee en el estado de Florida. El descalabro final para Correctional Services llegó en agosto cuando el centro de Pahokee fracasó por segunda vez consecutiva la inspección estatal y recibió bajas marcas en cuanto a seguridad, escolarización, manejo de casos, y orientación psicológica. La compañía, aduciendo solamente que el centro no había cumplido con las expectativas, decidió dar fin a su contrato con el estado ocho meses antes de su fecha de terminación.
  • En 1998, una serie de problemas ocurridos en la cárcel del Condado de Teller, en el estado de Colorado, manejada por el sector privado durante un período de 13 meses, incluía dos suicidios y la fuga de un sospechoso de asesinato, lo cual motivó la cancelación de un contrato con CiviGenics, Inc., de la ciudad de Milford, en el estado de Massachussets. De acuerdo con las declaraciones del alguacil Frank Fehn, la cancelación se debió a "un descontento general con la forma en que CiviGenics había manejado las cosas, y nosotros creemos que los contribuyentes merecen mejores resultados." 64
  • En 1998, apoyándose en evidencias de abuso físico y sexual y de una cantidad de problemas administrativos, las autoridades del estado de Colorado cerraron el Centro para Jóvenes de High Plains para jóvenes violentos y con problemas. El Centro lo manejaba la Corporación Rebound, con sede en Denver. El estado inició una investigación sobre el Centro de High Plains con motivo del suicidio de un muchacho originario de Utah, que se había ahorcado. La investigación mostró que la prisión era insegura y que cundían los abusos y la atención inadecuada." 65
  • Rebound tiene antecedentes de mal cumplimiento en otros estados también. En 1997, después de una racha de agresiones a los guardias y de una revuelta de presos, el estado de Florida puso fin a un contrato con Rebound para manejar un establecimiento para jóvenes. En 1993, después de que más de 80 presos se escaparan en el transcurso de un año, Maryland puso fin a un contrato con la firma que iba a manejar los Establecimientos Para Jóvenes Charles H. Hickey en el condado de Baltimore.66
  • En 1997, el Departamento de Cárceles (DOC) de Oklahoma canceló su contrato con Capitol Correctional Resources, subsidiaria de la compañía Capital Services, con sede en la ciudad de Jackson, en el estado de Mississippi. El DOC estaba alojando a presos de Oklahoma en el Centro de Detenciones de Groesbeck, en el estado de Texas, bajo contrato con la compañía de cárceles. El DOC destacó su preocupación por el uso de la fuerza en el Centro, a la que se añadía el uso frecuente de rociado con pimienta. Los funcionarios de Oklahoma eran de la opinión de que el Centro estaba aplicando medidas correcionales inadecuadas, y sus sospechas fueron confirmadas por visitas al lugar, por el estudio de informes de incidentes, y por lo que llamaron una "falta de progreso" para resolver ciertos asuntos. 67
  • El Centro de Entrenamiento Columbia (Columbia Training Center), manejado por CCA, se abrió en julio de 1996 para aliviar el hacinamiento. Un año después, tras un período de continuo descontento con CCA, el estado de Carolina del Sur puso fin a su pacto con la compañía.68 Hubo informes de que los guardias golpeaban a presos de 13 años, los ataban de pies y manos y no los dejaban ir al baño. También hubo dos fugas.
  • En 1996 el estado de Utah puso fin a su contrato con la compañía Dove Development, Inc., con sede en la ciudad de Greenville, en el estado de Texas, la cual manejaba el Centro de Detenciones del Condado de Frio en el estado de Texas.69 El estado de Utah envió 100 presos a dicho establecimiento. Varios de esos presos simplemente se metieron por una puerta y se escaparon. Estos presos eran criminales peligrosos, y entre ellos había asesinos. La seguridad era muy deficiente y los funcionarios del estado de Utah, en su mayor parte, no estaban enterados de nada. Sin embargo, fué el estado de Utah, no la compañía con fines de lucro encargada de manejar la prisión, quien en última instancia asumió la responsabilidad por las fugas. 70

Si no existen los medios de monitorear apropiadamente a las compañías de cárceles con fines de lucro, dichas compañías pueden cobrar de más y falsificar los registros. A algunas las descubren, pero pueden causar grandes daños. Veamos los siguientes ejemplos:

  • Las cárceles con fines de lucro manejadas por Wackenhut en el estado de Nuevo México ofrecen muy pocos servicios de escolarización, de entrenamiento de trabajo, o de libros de bibliotecas, aunque el estado paga por estos servicios. 71
  • La compañía Correctional Services Corporation le pasó la cuenta a las autoridades del Condado de Pahokee, en el estado de Florida, por servicios de escolarización que no había suministrado. 72
  • La Junta de Cárceles (Board of Corrections) del estado de Oklahoma canceló un contrato con CCA al descubrir que la compañía le estaba facturando al estado $845.000 más de lo esperado. 73
  • El estado de Montana canceló su contrato con el Grupo Bobby Ross, con sede en la ciudad de Houston, al descubrir que la compañía le había hecho una doble facturación al estado de Montana por concepto de servicios médicos externos por valor de $54.000. El estado de Montana estaba alojando a más de 250 presos en el Centro Correccional del Condado de Dickens, en la ciudad de Spur, en el estado de Texas. 74

En 1998 y 1999 hubo varias disposiciones contra las firmas de cárceles con fines de lucro, y se pusieron en evidencia serios problemas en la calidad del servicio. En el mayor caso que se dió en todo el país por abuso en las cárceles, la compañía Capitol Correctional Resources, el estado de Missouri, y el Condado de Brazoria en el estado de Texas, llegaron a un acuerdo por el pago de la suma de $2.2 millones de dólares por el abuso de presos en la prisión de Brazoria.75 En otro caso importante, CCA convino en pagarles a los presos $1.65 millones de dólares para satisfacer una demanda de grupo (class action) que sostenía que la prisión de la ciudad de Youngstown, en el estado de Ohio, no era segura.76 Un jurado de la Corte Distrital de los Estados Unidos ordenó a U.S. Corrections Corporation que pagara $100.000 por la muerte de un preso ocurrida en 1996 en el Marion Adjustment Center, en la ciudad de St. Mary, en el estado de Kentucky. Un abogado que representaba el patrimonio de Walter Thurman dijo que U.S. Corrections ignoró "claras señales de advertencia" de que Thurman estaba enfermo y esperó más de siete horas para llevarlo al hospital.77 La compañía U.S. Corrections fué adquirida por CCA EN 1998.

Hay muy poca competencia entre las cárceles con fines de lucro

Los proponentes de la privatización sostienen que la competencia en el sector con fines de lucro es la clave de la calidad. Este argumento sostiene que los que manejan los establecimientos, sabiendo que podrían ser reemplazados si no cumplen lo prometido, tienen incentivos para suministrar servicios de calidad. Esta teoría asume la existencia de un sistema en el cual hay un número adecuado de competidores. Sin embargo, esto definitivamente no es lo que ocurre en la industria de cárceles. En general, el mercado se caracteriza por tener muchos compradores, los cuales en este caso son las jurisdicciones, y un número muy limitado de vendedores.

CCA y Wackenhut controlan más del 75 por ciento de las camas manejadas por el sector privado en los Estados Unidos. Estas dos grandes compañías son frecuentemente las únicas que tienen suficientes recursos para tratar de conseguir un contrato. El uso de cárceles especulativas, que solamente Wackenhut y CCA han estado construyendo, ha aumentado aún más su ventaja sobre el resto de los competidores en la industria. Las cárceles especulativas frecuentemente resultan en contratos de una sola propuesta, los cuales no se pueden reemplazar fácilmente por cuanto la compañía es dueña del establecimiento.

El argumento de la eficiencia en función de la competencia del mercado asume también que el comprador tiene información adecuada para tomar decisiones. La falta de acceso del público a las cárceles con fines de lucro significa que los funcionarios públicos que compran el servicio, así como los contribuyentes que paga por el mismo, no tienen información adecuada. Las cárceles especulativas constituyen un desafío singular. Una jurisdicción anfitriona, y no hablemos del estado que hace el contrato, puede tener dificultades para obtener información sobre un establecimiento especulativo. Un estado contratante tal vez no se entere de los problemas que existen en un establecimiento contratado sino hasta que le hagan un juicio o haya una gran cobertura del tema en los medios de comunicaciones.


44. Judith Greene, "Comparing Private and Public Prison Services and Programs in Minnesota: Findings from Prisoner Interviews," ("Comparación entre Servicios y Programas Públicos y Privados en Cárceles en Minnesota; Observaciones Recogidas en Entrevistas con Presos") , forthcoming in Current Issues in Criminal Justice, Vol. 2, No.2.

45. David Jackson, "Broken Teens in Correctional Facilities Left in Wake of Private Gain," ("Las Ganancias Privadas en Instituciones Penitenciarias Dejan en Su Estela a Adolescentes Descorazonados") Knight-Ridder, September 27, 1999.

46. Eric Bates, "Prisons For Profit," ("Cárceles con Fines de Lucro") The Nation, January 5, 1998, pg.15.

47. R.G. Dunlop, series: "Cutting Corners; Profits and Private Prisons; Speaking Softly, Carrying No Stick," ("Haciendo Trampas; Ganancias en Cárceles de Propiedad Privada; Poco Ruido y Pocas Nueces") The Courier-Journal (Louisville, Ky,) December 21, 1993, pg.01A.

48. Mark Tatge, "Panel to Address Violence at Private Prison," ("Se Hablará del Tema de La Violencia en Las Cárceles de Propiedad Privada") The Cleveland Plain Dealer, August 20, 1998, pg. 5B.

49. Mark Tatge, "Inspectors Question Youngstown Prison Access; Private Facility Refused to Let Some Inside," ("Inspectores Ponen en Tela de Juicio el Acceso a la Prisión de Youngstown; El Establecimiento Privado Rehusó Acceso a Algunas Personas") The Cleveland Plain Dealer, May 9, 1998, pg. 4B.

50. "When Private is Public," ("Cuando Privado es Público")The Ledger (Lakeland, Fla.), June 8, 1999, pg. A6.

51. "Plan to Build Jail is Scrapped," ("Se Desecha Plan para Construir Prisión") The Arizona Republic, October 9, 1999, pg. B5.

52. Nancy Zuckerbrod, "Commission Votes Against Zoning Land for Prison," ("Comisión Vota Contra Asignación de Terrenos para Construir Prisión") Associated Press, June 15, 1999.

53. Camile Camp and George Camp, The Corrections Yearbook, 1998 (Middletown, Connecticut: Criminal Justice Institute Inc., 1998) pgs. 148,398.

54. "Study: CCA Makes Money Running State Prison Mainly by Slashing Personnel Costs," (Estudio Dice que CCA Gana Dinero con el Manejo de la Prisión Estatal Principalmente por Medio de la Reducción de Costos de Personal") The Knoxville News-Sentinel, March 23, 1998, pg. A4.

55. "Tennessee County Finds Pitfalls in Private Prison," ("Condado de Tennessee Encuentra Peligros en Cárceles de Propiedad Privada") The Phoenix Gazette, April, 1990, pg. A15.

56. "Audit Criticizes Management of Two Private Prisons," ("Auditoría Critica la Administración de Dos Cárceles de Propiedad Privada") Associated Press, October 2, 1999.

57. "Growing Pains for 2 Prisons: Private Facilities Have Glitches, Audit Says," ("Dolores de Crecimiento en Dos Cárceles: Los Establecimientos Privados Tienen Fallas, dice Una Auditoría") The Florida Times-Union, December 5, 1999, pg. B-1.

58. Lou Fecteau, "Audit: Hobbs Prison Deficient," ("Resultados de Auditoría: La Prisión Hobbs es Deficiente") Albuquerque Journal, June 16, 1999, pg. A1.

59. Mike Ward, "State Takes Charge of Food Service, Security and Jail," ("El Estado Asume Responsabilidades de Servicio de Comida y de Seguridad en la Prisión") Austin American-Statesman, November 2, 1999, pg. B3.

60. Leah Quin, "Travis to Jail: Stay Out of Probe: County Wants Inquiry into Whether Wackenhut Corrections Corp. Wrongly Paid Witnesses," ("De Travis a la Cárcel: No se Meta en la Investigación: el Condado Quiere Investigar si Wackenhut Corrections Corp. Pagó Indebidamente a Testigos") Austin American-Statesman, September 23, 1999, pg B1.

61. David Jackson, "Broken Teens in Correctional Facilities Left in Wake of Private Gain," ("Las Ganancias Privadas en Instituciones Penales Dejan en Su Estela a Adolescentes Descorazonados") Knight-Ridder, September 27, 1999.

62. Sue Burrell and Michael Dale, "Trading on At-Risk Kids Leaves Company Poorer, Not Wiser," ("Comerciando con Jóvenes en Situación de Riesgo Deja a la Compañía Más Pobre, no Más Sabia") The Palm Beach Post, September 17, 1999, pg. 23A.

63. Gary Kane, "Firm Was Losing Money on Pahokee Youth Prison," ("La Firma Estaba Perdiendo Dinero en la Prisión del Condado de Pahokee") The Palm Beach Post, August 27, 1999, pg.7B.

64. Ardy Friedberg, "Teller County Fires Private Jail Company," ("El Condado de Teller Despide a la Compañía Privada de Cárceles") The Gazette (Colorado Springs), August 19, 1998, pg. A1.

65. Tom Kenworthy,"Colorado Shuts Down Private Juvenile Jail," ("Colorado Cierra las Puertas de Una Prisión Privada para Jóvenes") The Washington Post, April 22, 1999, pg.A03.

66. Ibid.

67. "Prison Contract Canceled," ("Se Cancela un Contrato Penitenciario") Tulsa World, September 27, 1997, pg.A8.

68. Robert Tanner, "State Ends Prison Pact," ("El Estado Pone Fin a Pacto Penitenciario") The Herald (Rock Hill, S.C.), February 20, 1997, pg. 1B.

69. Abt Associates Inc., "Private Prisons in the United States: An Assessment of Current Practice," ("Cárceles de Propiedad Privada en los Estados Unidos: Una Evaluación de Prácticas Actuales") July 16, 1998, pg. 53.

70. "Private Prisons Are a Bad Idea," ("Las Cárceles de Propiedad Privada Son una Mala Idea") Salt Lake City Deseret News, July 21, 1998, pg. A08.

71. Gregory Palast, "Free Market in Human Misery," ("Mercado Libre de Sufrimiento Humano") The Observer (United Kingdom), September 26, 1999, pg. 9.

72. David Jackson, "Broken Teens in Correctional Facilities Left in Wake of Private Gain," ("Las Ganancias Privadas en Instituciones Penales Dejan en Su Estela a Adolescentes Descorazonados") Knight-Ridder, September 27, 1999.

73. Barbara Hoberock, "Private Prison Loses Its Contract," ("Prisión Privada Pierde Contrato") Tulsa World, September 5, 1998, pg.17.

74. Kathleen McLaughlin, "Montana Terminates Contract With Private Texas," ("Montana Pone Fin a Contrato con Prisión Privada en Texas") Missoulian, September 24, 1997, pg. A1.

75. "Brazoria Agrees to Settlement of Inmate Suit," ("Brazoria Accede a Acuerdo sobre Juicio de Preso") The Fort Worth Star-Telegram, June 20, 1999, pg.10.

76. "Policing the Prison; Settlement with Private Lockup in Youngstown Should Cut Violence and Mismanagement," ("Vigilando la Prisión; Acuerdo con Cárcel Privada en Youngstown Reduciría la Violencia y la Mala Administración")The Cleveland Plain Dealer, March 3, 1999, pg. 8B.

77. "Company Ordered to Pay $100,000 in Inmate's Death," ("Se le Ordena a Compañía que Pague $100.000 por la Muerte de un Preso") Associated Press, July 9, 1999.

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