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Maltratados por El Agua, El Viento y Los Políticos

Excepto cuando se indica en el texto, Jon Melegrito realizó el reportaje y escribió este artículo.

Estos tres factores se combinaron para que dos huracanes consecutivos resultaran en un verdadero desastre. Los miembros de AFSCME sufrieron mucho, algunos enormemente. Pero unidos a sus compañeros y compañeras de la unión, han enfrentado este desafío con valor y determinación.

El huracán Katrina generó una inundación de proporciones casi bíblicas, arrasó a unos 800 miembros del área de Nueva Orleans y sus familias, dejando a muchos de ellos en una situación desesperada, sin comida, ropa, ni abrigo y con muy poca esperanza para el futuro. Cerca de 2,200 miembros en todo el estado de Louisiana también sufrieron el impacto. Casi enseguida, el huracán Rita atravesó el sudeste de Texas, desplazando aproximadamente a 400 más de nuestros miembros y sus seres queridos. Rita también interrumpió las operaciones en varias prisiones del estado y afectó severamente a los oficiales de custodia representados por AFSCME, quienes respondieron con calma y heroísmo bajo condiciones extremadamente difíciles (vea Páginas 14-15).

'¡MI UNIÓN VINO A BUSCARME!' Durante esos angustiosos días, la Unión Internacional y los Concilios 17 y 7 (Louisiana y Texas, respectivamente) unieron sus fuerzas para minimizar las pérdidas y la miseria. Dice Garland Webb, presidente del Concilio 17, "Katrina no solamente alteró el paisaje de Louisiana, sino que también cambió las vidas de nuestros miembros. Me siento al mismo tiempo humilde y orgulloso al ver cómo nuestro personal y miembros voluntarios perseveraron en sus esfuerzos para ayudar a nuestros compañeros y compañeras desplazados por esas tormentas".

Mientras que las aguas de Katrina aún salpi-caban las calles de Nueva Orleans, la Unión Internacional anunció una contribución de $100,000, solicitó contribuciones voluntarias de los miembros para un fondo de ayuda especial de Katrina y despachó hacia la capital estatal, Baton Rouge, un Equipo de Respuesta y Auxilio para el Desastre con el objetivo de coordinar la totalidad de nuestro auxilio. El grupo entregó asistencia monetaria y camiones llenos de suministros y alimentos. Para mediados de octubre, más de 300 miembros habían sido identificados. Cuando el equipo de auxilio llegó a su centro de refugiados, Michele Baker de la Unión Local 872 exclamó: "¡Mi unión vino a buscarme! ¡Yo sabía que iban a venir!"

Para fines de 2005, la Unión Internacional había recaudado $447,000 y había entregado cheques de $5,000 cada uno a nuestros miembros más necesitados.

Mientras tanto, los concilios y otros afiliados en todo el país empezaron a organizar sus pro-pias contribuciones. Y la Union Internacional estableció un programa llamado "Ayude a una Familia", que instó a los miembros fuera de las áreas del desastre a que ayudaran a los sobrevivientes a restablecerse en viviendas provisionales.

Estos esfuerzos continúan actualmente. Cuando este artículo fue enviado a la imprenta, más de 500 uniones locales, concilios y capítulos de jubilados — además de 600 miembros individuales — habían contribuido al fondo de auxilio. Nosotros les pedimos a todos los otros miembros que colaboren. Por favor, visite el sitio de Internet de AFSCME sobre Katrina — www.afscme.org/katrina — o envíe un cheque (especificando "Auxilio para Katrina" en la línea memo) dirigido al "AFSCME Fallen Heroes Fund" (Fondo de Héroes Caídos de AFSCME) al 1625 L Street, N.W., Washington, D.C. 20036-5687.

LA RESPUESTA DE BUSH: RECORTES EN GENERAL. AFSCME también ha evaluado el daño desde el punto de vista de las políticas y respuestas al desastre por parte de la administración Bush — encontrando en ambos casos fallas sorprendentes. Al igual que en su respuesta a las noticias sobre los ataques de septiembre 11 contra las torres del Centro Mundial del Comercio, el Presidente Bush fue demasiado lento en responder con empatía o liderazgo. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA — por sus siglas en inglés), encabezada por un compinche político del Presidente sin calificaciones, fue aún más lenta en su respuesta — contribuyendo a agravar el desastre. E increíblemente, después del desastre que causó pérdidas por más de $200,000 millones, Bush y el liderazgo Republicano han activamente auspiciado recortes en los programas de la red de seguridad social — Medicaid, Bonos para Alimentos y otros — y todavía proponen otros enormes recortes de impuestos que sólo beneficiarán a los ricos y que causarán un déficit aún mayor en el presupuesto nacional.

Nosotros estamos luchando en contra de esas atroces prioridades legislativas. Dígales a sus representantes en el Congreso que digan NO a las mismas. Visite el sitio www.actnow.org y únase a la Campaña de Emergencia para Defender las Prioridades Americanas.

AFSCME y nuestros miembros pueden estar justamente orgullos de la manera en que hemos respondido a esta extraordinaria emergencia. Si solamente el Presidente y sus aliados en el congreso pudieran decir lo mismo.

    — Roger M. Williams

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